Three Square Market, una compañía estadounidense de Winsconsin, va a implantar microchip en sus empleados.
La propuesta ha generado polémica. Esto semeja el guion de una película de ciencia ficción. Sin embargo, los líderes de la compañía han tranquilizado a sus empleados diciéndoles que la meta es que puedan abrir puertas, conectarse a sus ordenadores, emplear las fotocopiadoras o bien adquirir productos de la máquina expendedora.
Este microchip se pone entre el pulgar y el dedo índice y cuesta más de doscientos cincuenta €. No tiene seguimiento GPS, una práctica que se ha probado en Bélgica.
Aquellos que se ofrecieron de forma voluntaria tuvieron la dicha de ponerse un microchip del tamaño de un grano de arroz. En otras palabras, se trata de una tarjeta de identificación subcutánea.
¿Qué te semeja la idea de llevar un micro chip bajo la piel? Ciertos afirman que se trata de la marca de "la bestia". ¿Piensas que de esto es lo que habla la Sagrada Escritura?

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